Usuarios

“Con lo que más disfruto es pintando al aire libre” PDF Imprimir E-Mail
escrito por Amaia   
miércoles, 16 de abril de 2008

Esto es que lo dice, entre otras cosas, la pintora Lucía Arenas, en una entrevista realizada por Amaia Goikoetxea, para el diariovasco.com en su edición de ayer martes 15 de abril de 2008.

 Lucía Arenas, expone sus cuadros desde el día 15 al martes 29 de abril, en el Bar Izkiña de Tolosa.

 - ¿Ha pintado desde pequeña? - Desde cría me ha gustado pintar, cuando tenía 14 años ya pintaba algo. Pero empecé a pintar en serio, es decir, dedicando a ello 4 o 5 horas diarias, hace unos 20 años. Mi padre era aficionado a la pintura, y él me enseñó muchas cosas. Me ha gustado desde siempre.

- ¿Utiliza modelos a la hora de pintar? - A mí me encanta pintar al natural. De hecho, he pintado mucho al natural, pero ahora el tiempo me limita. La pintura al aire libre es más rápida, no tiene tanto detalle, no es como pintar en el taller, tienes unas horas para terminar. Pero aquí, el tiempo no acompaña, y mi tiempo tampoco es del todo libre porque tengo que trabajar a la mañana, y por ello, me tengo que limitar al taller o a la casa. Entonces, a veces hago fotos, interpreto esas fotos, otras veces me invento los paisajes, Pero con lo que más disfruto es pintando al aire libre.

- ¿Cuando decidió tomárselo más en serio, recibió alguna formación? - Empecé a ir a la Casa de Cultura, aquí en Tolosa. Lo que pasa es que ya tenía una base gracias a mi padre, tenía algunas nociones de pintar. Además, tengo muchas colecciones de libros sobre cómo se pinta, técnicas, teoría,... y digamos que ya me sonaba un poco la historia. De todos modos, la verdad es que siempre se aprende algo, aunque tengas 80 años. Monet decía que siempre estaba aprendiendo, y tiene razón.

- ¿Estuvo durante mucho tiempo en la Casa de Cultura? - Sigo allí todavía. Lo utilizo como taller, voy todas las tardes. Si pinto en casa, no tengo un horario y no se decir «hasta aquí, ahora voy a hacer otra cosa». Como me gusta tanto pintar, en casa me daban las 02:00 de la madrugada, y al día siguiente hay que levantarse. En la Casa de Cultura tengo una determinada hora de salir. Por eso voy allí, por eso, y porque es un lugar donde tengo grandes amigos, me siento muy querida.

Image
Lucía Arenas expone sus cuadros

 - Muchos de sus trabajos están pintados al óleo. - Es cierto que lo que más me gusta es el óleo, para mí es la pintura rey. Pero también hago acrílico, pastel y acuarela. El pastel es muy agradecido, muy sencillo. Las acuarelas tienen más transparencias, es una forma de trabajar más rápida, De todas formas, como te digo, el que más me gusta es el óleo, de hecho es el método que más utilizo. Casi siempre hago técnica mixta: doy una base acrílica, por la rapidez del secado, y luego termino con el óleo. Esa mezcla me gusta mucho.

- Y, ¿en cuanto al motivo de los cuadros? - Pues, prácticamente de todo. Siempre tiro hacia la pintura figurativa, pero también me gusta mucho mezclar el abstracto con el figurativo, comenzar con unos fondos abstractos y terminar con algo de figurativo. El abstracto me atrae mucho; lo que pasa es que a mí me resulta un poco más complejo, creo que hay que pensar más que en el figurativo, aunque parezca lo contrario. También he hecho retratos.

- ¿Qué tal se le dan? - Los retratos son retos para mí. Cada persona tiene un aire distinto, una mirada distinta. Al retrato tienes que darle un poco de vida, sacarle la expresión de esa persona. Un retrato en sí no es difícil. Tienes unas teorías para hacerlo, como una especie de matemática, que si lo de arriba es una bola, que si lo de abajo es un tercio, Entonces, basándote en esa teoría, hacer un retrato cualquiera no es difícil. Lo difícil es hacer un retrato de una persona concreta, porque tienes que sacarle algo, su expresión, su gesto,... lo que sea. Por eso, los retratos son retos para mí. Encuentro una dificultad en ellos, y lo que me gusta es tratar de superar esa dificultad.

- Y, ¿una vez acabado el cuadro? - Muchos los hago por encargo, otros los vendo y otros los tengo almacenados. Ahora voy a participar en un certamen de Calahorra. El motivo es la hostelería. Ya tengo acabado el cuadro, igual ni lo miran, pero vamos a llevarlo a pasear. En este caso, si el jurado tiene una tendencia hacia lo abstracto, no creo que le hagan mucho caso, pero si tengo la suerte de que toque alguien más clásico, igual le prestan un poco más de atención.

- ¿Ha montado muchas exposiciones? - Sí. La primera fue en el Café Frontón, luego hice otra en el Palacio Barrena de Ordizia, otra en el Palacio Aramburu, todas en Tolosa.En Francia he hecho bastantes.

- ¿Es fácil encontrar un sitio donde exponer? - Si quieres exponer en galería, lo primero, le tiene que gustar al galerista lo que tú le ofreces. En segundo lugar, hay mucha demanda, mucha gente esperando para exponer, incluso a veces te dan para dentro de dos o tres años. Por ejemplo, en el Palacio Aramburu tuve que esperar más de un año, y eso teniendo en cuenta que el artista al cual que le tocaba exponer en aquel momento no tenía el material preparado, y me metieron a mí en su lugar. Sin embargo, si pasamos ya a bares, cafeterías, es más fácil. Si tienes material, lo expones enseguida, vendes algún cuadro, coges algún recado, Siempre suelo decir que el trabajo de la mañana, me llena el estómago, y lo de la tarde, me llena el espíritu. No puedo vivir de la pintura todavía, y por lo tanto, necesito trabajo. Pero bueno, como afición también se venden cuadros.

- ¿Le da pena venderlos? - El primero sí que me dio, mucho. Pero luego te acostumbras, y como tienes tantos, estás deseando venderlos. Hay cuadros que les tienes más aprecio, y esos no los vendes. Por ejemplo, en la exposición actual tengo dos retratos de mi hija que no están a la venta, los he puesto más que nada para mostrar que hago retratos. El resto sí están a la venta.

Modificado el ( miércoles, 16 de abril de 2008 )
 
< Anterior   Siguiente >
elCaballete.com